Si necesitas crear un servidor en la nube, toma asiento, hoy vamos a ver cómo podemos crear una máquina virtual en AWS fácilmente con EC2.

EC2 es la abreviatura de Elastic Compute Cloud, el servicio de máquinas virtuales de AWS, desde el que podemos crear nuestro servidor de manera sencilla. Con tan solo unos cuantos clicks, tendremos nuestra máquina funcionando rápidamente.

 

Antes de empezar

 

Lo primero que necesitamos, obviamente, es una cuenta de AWS. Si te has perdido el post sobre como crear usuarios, te aconsejo que le eches un vistazo antes de nada. Dicho esto, podemos empezar a crear nuestro servidor. Vamos allá…

 

Crear un grupo de seguridad en EC2

 

Lo primero que deberíamos hacer es crear un grupo de seguridad. Un grupo de seguridad viene siendo, para entendernos, como un firewall que bloqueará los accesos no permitidos a nuestra máquina. Solo que su configuración es un tanto más sencilla que la de un dispositivo hardware.

Para crear nuestro grupo, desde el panel de control de EC2, iremos a Grupos de Seguridad > Crear grupo de seguridad. Desde allí se nos abrirá una pantalla como la siguiente, en la que podremos configurar las políticas de acceso. En esta caso, he abierto a cualquier IP los puertos 80 y 443 (HTTP y HTTPS) para utilizarlo como servidor web, y he dado acceso a mi IP para gestionar el acceso mediante SSH.

 

Escoger una imagen AMI

 

Una vez creado el grupo (no tiene mayor complicación que abrir o cerrar los puertos que necesitemos), podemos pasar a lanzar nuestra instancia. Para ello, en el menú de EC2 haremos click en Instancias > Lanzar instancia. 

Nos aparecerá una pantalla como la siguiente para escoger el sistema operativo a instalar (lo que ellos llaman AMI, Amazon Machine Image). Escogemos el que más rabia nos dé, en mi caso he optado por un Amazon Linux.

 

Escoger el tipo de instancia

 

Una vez escogida nuestra AMI, lo siguiente es escoger el tipo de instancia predefinida, como si dijéramos, el “hardware” de la máquina (dando una definición de andar por casa). Escogemos las características que más se nos ajusten en cuanto a vCPUs, RAM y almacenamiento.

 

Configurar detalles de la instancia

 

Posteriormente, pasaremos a configurar otros detalles de la instancia, como pueden ser el número de instancias, diversas configuraciones de red, el rol que queramos asignarle a dicha instancia, y otras opciones de seguridad o automatización. Lo podemos dejar todo más o menos por defecto.

 

Añadir almacenamiento

 

Una vez configurada la instancia, se nos presentará la opción de añadirle almacenamiento extra a nuestra instancia. Si lo necesitáramos podríamos hacerlo desde esta pantalla.

 

El próximo paso sería la posibilidad de crear etiquetas para identificar nuestras instancias, paso totalmente opcional, que podemos utilizar según nuestras necesidades, asignándolas fácilmente.

Escoger grupo de seguridad

 

Aquí es donde entra en juego el grupo de seguridad que hemos creado en el primer paso, ¿recuerdas? Ahora que lo tenemos creado es el momento de asignarlo, para permitir o denegar el acceso a los puertos de nuestra máquina

 

Revisar detalles de nuestra instancia

 

Si todo ha ido bien hasta ahora, es hora de revisar los detalles de nuestra instancia, para comprobar que todo está en su sitio y listo para ser lanzado. En nuestro caso, todo está OK, al menos para el fin que ha sido diseñada, que es el de aprender ;)

Asignar un par de claves

 

El próximo paso antes de lanzar nuestro nuevo servidor virtual es crear un par de claves de acceso. Si no sabes lo que son, te aconsejo visitar el post sobre cómo añadir claves SSH a tu servidor. En este caso, AWS lo hará por tí, simplemente debes crear un nuevo par o usar uno ya existente para acceder mediante SSH.

Y con esto, ya tendremos nuestro servidor listo. Evidentemente quedaría mucho trabajo que hacer todavía hasta que esté funcionando, pero eso ya es echarle horas y paciencia. ¡Disfruta de tu nueva máquina!