A la hora de montar un pequeño estudio, siempre surge la misma pregunta: ¿qué equipo deberíamos comprar? En el post de hoy nos adentramos en una pequeña reflexión sobre uno de los equipos fundamentales, los monitores de audio para tu home studio.

 

Stay simple, stay true

 

A menudo en lo que se refiere al sonido, menos es más. Quiero decir con esto, que a veces no necesitamos que un equipo disponga de muchas funciones sino que haga bien lo que se le exige. Es por ello que encontraremos que la gran mayoría de equipos de audio no son demasiado polivalentes, hacen una cosa, pero la hacen bien.

En el caso de los monitores de audio lo que se les pide es que reproduzcan fielmente el sonido, que sea lo más plano posible, sin lugar a distorsiones ni “colores”. Por este motivo, no deberíamos dejarnos deslumbrar con características innecesarias como que los altavoces lleven conectividad bluetooth. Mejor un cable balanceado que una señal de radiofrecuencia si lo que queremos es fidelidad.

 

Ajusta tu presupuesto

 

Cuandos se trata de invertir en equipos de audio, esperamos que hagan su función correctamente, y generalmente durante el mayor período de tiempo posible. Es por esto que deberíamos decantarnos por equipos comprobados y de buena calidad. Ahora bien, hay otro factor que deberíamos tener en cuenta, nuestro presupuesto.

¿Es mejor invertirlo todo en unos buenos monitores? Como buen gallego, tengo que decir que depende… Sí y no, aunque los monitores son una parte importante en la cadena de audio, no son nada si no van acompañados de una buena salida. Y es en este aspecto donde entran en juego las interfaces de audio por ejemplo.

 

Cómo encontrar el equilibrio

 

Ya dijimos que a veces menos es más en cuanto al sonido. Debemos utilizar equipos que hagan aquello para lo que fueron construidos. Si tenemos unos altavoces tope de gama, pero les damos salida desde una interfaz de audio de gama baja, podemos comprender que el resultado no será el esperado.

Así pues, debemos ajustar nuestro presupuesto para encontrar aquellas piezas clave en nuestro equipo que nos permitan desempeñar las tareas que se requieren. Esto es, grabar y reproducir de forma lo más fiel posible y con la mejor calidad.

 

¿Qué monitor de audio comprar?

 

Aunque la lista es muy amplia en cuanto a los modelos que nos podemos encontrar en el mercado, en este post veremos algunos que, dada su popularidad y sus resultados, me parecen los más ajustados. Cabe decir que esta no es una lista exhaustiva, ni tampoco la mejor lista del panorama, tan solo una guía general.

Dicho esto pasaremos a ver algunos modelos que, por ser robustos y cumplir con su cometido, se pueden recomendar para cualquier home studio. Están ordenados de forma aleatoria, lo cual no quiere decir que no puedan encajar unos antes que otros en nuestras preferencias. Echémosles un vistazo.

 

Yamaha H5S

En lo que respecta a monitores de audio, los Yamaha H5S llevan muchos años dando guerra en los estudios de todo el mundo. Con un woofer de 5” y un tweeter de 1”, son un referente en lo que respecta a estudios caseros. Cuentan con una veteranía que los hace recomendables independientemente del tipo de producciones que vayas a hacer.

 

KRK Rokit RP5

Otros veteranos son los KRK Rokit RP5, que ya van por la cuarta generación de monitores. También cuentan con un woofer de 5” de vidrio de Aramida y un tweeter de 1” del mismo material. Poseen un ecualizador gráfico y una app para los ajustes de sala, que puede ser muy útil en ocasiones. Unos buenos monitores sin duda, con un sonido muy redondo.

 

Adam A7X

Si lo que buscas es algo de una gama más alta que los anteriores, y no te importa desembolsar un poco más, siempre está la opción de comprarse unos A7X de Adam. Son ya unos monitores de 7”, con woofer de carbono, vidrio y rohacell, y unos tweeter con tecnología X-ART que proporcionan un sonido nítido y transparente. Son una opción magnífica, aunque no apta para todos los bolsillos.

 

JBL 305P

Má adecuado a todos los bolsillos son los JBL 305P, que en relación calidad precio se puede decir que son imbatibles. Son también unos altavoces autoamplificados de 5” de woofer y tweeter de 1”, con una buena respuesta en frecuencia y, lo mejor de todo, un precio realmente ajustado. También es una opción a tener en cuenta si estás empezando y no dispones de mucho presupuesto.

 

Resumiendo

 

Como ves, opciones hay unas cuantas, a un precio asequible claro está. Por supuesto que hay muchas más y que estas pueden no ser las mejores dependiendo de tu caso o tus preferencias. No existen reglas mágicas para esto, lamentablemente. Eso tendrás que valorarlo dependiendo de tu presupuesto objetivo y lo que vayas a necesitar en tu estudio. Lo que es bueno para alguien puede no serlo para otro, cada persona es un mundo de circunstancias. 

Lo que está claro es que unos monitores de audio son una inversión de la que no te arrepentirás, y que te acompañarán durante mucho tiempo en tu viaje sonoro. Sean tope de gama o gama media, vas a notar un salto de calidad respecto a una escucha tradicional. Recuerda que también necesitarás una tarjeta de sonido, e incluso un software de grabación (DAW), y por supuesto, muchas ganas de lanzarte a la aventura…